
Desde varios funcionarios ligados a la temática de la Minoridad y Adopción, venimos recibiendo la siguiente crítica: “en los Hogares hay niños grandecitos que no pueden tener una familia porque los pre-adoptantes sólo quieren bebés”.
Esta frase, escuchada mucho más de lo que lo merecemos, puede ser analizada desde varios ángulos:la realidad es que cuando hombres y mujeres nos proyectamos como padres o madres, automáticamente se nos representa interior y afectivamente, la imagen de un bebé. Biológica, cultural y socialmente la paternidad nos encuentra con un bebé en los brazos.